El Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra advirtieron el viernes que los planes de algunos bancos para el “Brexit” no son lo suficientemente buenos, mientras examinan sus estrategias para limitar riesgos derivados de un abrupto corte de vínculos financieros transfronterizos.

Gran Bretaña saldrá de la Unión Europea a fines de marzo de 2019, lo que forzará a los bancos a reestructurarse en algunos casos a fin de asegurar que puedan seguir atendiendo a clientes extranjeros hacia y desde Londres.

“Como saben, pedimos a los bancos que supervisamos directamente que compartan con nosotros sus estrategias para el Brexit. Tras analizar estas estrategias, creo que es justo decir que la mayoría de los bancos no están donde deberían”, declaró la presidenta del consejo de supervisión del BCE, Daniele Nouy, en un taller sobre el Brexit el viernes en Fráncfort.

En tanto, el Banco de Inglaterra dio a prestamistas domésticos y extranjeros un plazo hasta el 14 de julio para que explique qué medidas tomarán si no existe un acuerdo comercial con Europa después de que Reino Unido salga de la Unión Europea.

“Mi trabajo es asegurar que los bancos estén preparados y tengan planes de emergencia, que revisaremos, y luego pediremos a las instituciones que los mejoren”, declaró el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, al diario financiero alemán Handelsblatt.

“Hemos estado revisando estos planes desde el referendo y en alrededor de diez días los bancos tienen que darnos una actualización. Nuestro trabajo es preocuparnos por el peor de los escenarios, en que no haya acuerdo. Pero creemos que es posible que al final haya uno”, sostuvo Carney.

Los bancos han dicho al BCE que es demasiado pronto para planificar ante el Brexit, pero Nouy sostuvo que no tiene sentido adoptar una actitud de “esperar y ver”, dado que la fila para la emisión de nuevas licencias podría ser larga. Algunas sucursales de bancos de la zona euro en Londres podrían necesitar una nueva licencia para convertirse en subsidiarias.

Centros financieros en Dublín, Fráncfort, París y Luxemburgo ya están buscando quedarse con una parte del mercado de servicios de banca de Reino Unido.

Fuente: Reuters


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