Una victoria de Biden sin el Senado pone a las big tech en «el escenario de sus sueños»

Joe Biden podría estar a unas horas de convertirse en el nuevo presidente de Estados Unidos, una victoria con la que pasará a la historia. Se ha convertido en el candidato demócrata más votado de todos los tiempos, superando a Barack Obama. Sin embargo, este logro es agridulce, si las estimaciones no fallan se pondrá al frente de la Casa Blanca sin el apoyo del Senado.

 Esta posibilidad está gustando muy mucho al Nasdaq, el índice tecnológico, que lleva desde el ‘supermartes’ liderando las alzas en Wall Street. En las dos últimas sesiones ha avanzado más de un 6%. Unos avances que seguirán aumentando cuando se confirmen los resultados.

Los gigantes de la tecnología pueden terminar en el escenario de sus sueños con la Casa Blanca regentada por los demócratas y un Senado controlado por los republicanos», señala Adam Vettese, analista de eToro.

El gran miedo de los mercados a la victoria de Biden es que ponga en marcha políticas que aumenten los impuestos, sobre todo los que afectan directamente a las grandes compañías, una posibilidad que se verá limitada si no controla el Senado. “Sin controlar las dos cámaras, la capacidad de Biden para aprobar aumentos de impuestos y aumentar la regulación estará restringida», apunta el experto.

El plan fiscal de Biden contemplaba una subida del impuesto de sociedades desde el 21% actual a un 28%. Además, durante la campaña llegó a asegurar que iba a duplicar la tasa sobre los ingresos obtenidos por las filiales extranjeras de las empresas estadounidenses desde el 10,5% al 21%.

Los republicanos se han negado a esta subida de impuestos en los últimos meses, Donald Trump ha llegado a sugerir en varias ocasiones que esto puede ser perjudicial para el mercado de valores. Tanto que una de las políticas que ha marcado su mandato es la reducción de las tasas a las compañías norteamericanas.

En 2017 llevó a cabo una disminución de la renta corporativa, que pasó del 35% al 21%. Además, también ha eximido a las multinacionales estadounidenses de la obligación de pagar impuestos sobre las ganancias obtenidas en otros países, obligándolas a pagar impuestos solo sobre las obtenidas en Estados Unidos.

Twitter es uno de los ejemplos que mejor ilustra la nueva situación a la que se enfrentan las big tech. En las dos jornadas anteriores a las elecciones estadounidenses sus acciones se desplomaron cerca de un 26%, de hecho, el viernes 30 vivieron su jornada más bajista en lo que va de año. Una situación de la que se está recuperando desde que se han conocido los primeros resultados. Desde el supermartes los títulos avanzan más de un 10% en el parqué.


Source: Economia